lunes, 9 de abril de 2012

No siempre es bueno ser el de antes

Victima de su propia irregularidad, Cipolletti jugó mal, perdió, y se complicó la permanencia en el Torneo Argentino A. El equipo de Rogger Morales extraño demasiado a Negri, y se pareció mas al que quedo al borde del descenso el año pasado, que al de este año que remontó la campaña.

Arriba: Ricardo López Carrillo, Cristian Martínez, César Medina, Facundo Avila y Jorge Cid. Abajo: Gabriel Chironi, Henry Sáez, Mariano Figueroa, Bruno Weisser, Julio Ibáñez y Nahuel González. (Foto exclusiva).

En el siglo XXI, si Cipolletti tuvo un karma en La Visera, fue Juventud de San Luis. Siempre lo complicó y se llevo puntos. Ayer vino por primera vez en descenso directo, y otra vez fue superior a Cipolletti.

La primera clara de Cipo la tuvo Henry Saez, tras una serie de rebotes. Pero el arquero puntano la saco con las uñas cuando parecía estéril su esfuerzo. A esa altura, terminando el primer tiempo, Cipo ya perdía. Juventud había sido mas claro para llegar, y en una combinación perfecta entre tres jugadores, marco el único gol del partido. Claudio Bustos, viejo verdugo albinegro cuando jugaba en Desamparados, fue el encargado de empujar la pelota a la red.

En el segundo tiempo Juventud, con tres puntos vitales al alcance de su mano para salir del descenso directo, hizo su negocio. Se defendió con los once hombres, hizo mucho tiempo para apaciguar las embestidas albinegras, y cuidó el 1 a 0 a la perfección.

Cipo, solamente con ganas, no pudo quebrar a los puntanos. Llego con pelotazos buscando por lo menos algo de suerte. No la tuvo, en la única clara, el 'Goldo' quedó solo en el área chica, y se la sacó el arquero. Para colmo de males, el goleador de Cipo se fue expulsado minutos después.

Morales puso toda la carne al asador, saco a un defensor y a un volante de marca, para poner a un volante ofensivo y un delantero. Así y todo, nunca le encontró la vuelta al partido.

El arbitraje del mendocino Arco y sus asistentes, fue malo como siempre. Pero Cipo lo perdió sin ayuda de nadie.

La gente reprobó al equipo, al cuerpo técnico y, sobre todo, a la comisión. El hincha fue a una fiesta, y no la tuvo. Solo se salvó de los murmullos el arquero Facundo Avila, con otra gran actuación en casa. Y en los últimos minutos, el sacrificio del Chechu Medina fue aplaudido.

Ahora Cipolletti debe ir a sumar (uno o tres es lo mismo) a Comodoro Rivadavia ante la sorprendente CAI, para decirle adiós a la promoción. En esta temporada, Cipo le ganó en Comodoro con la dirección técnica de Frutos, y lo goleó en La Visera hace poco. Pero ahora la CAI es otro equipo, gana en todos lados. Si Cipo pierde, debe rezarle a otros resultados para evitar la promoción. Es muy probable que se salve, pero si Cipolletti no sufre, no es Cipolletti.