miércoles, 18 de abril de 2012

Cristian Martínez disfrutó más salvarse con Cipo que ascender con Brown

"Estamos mal vistos" Martínez cree que "se subestima a los jugadores de acá". Dice que, si en junio no renueva en Cipo, se retira. Excelente nota del diario Río Negro al último defensor histórico de Cipolletti.

Cristian 'La Bruja' Martínez (11/04/1977) está vinculado a Cipolletti hace más de una década. Es, junto a Jorge Cid, el jugador con más partidos en el albinegro en la actualidad y "posiblemente sea el defensor más goleador" de la historia del club (unos 40). Vive en el fútbol pero piensa en instalar un comedor comunitario, pide respeto para el plantel y el cuerpo técnico, confiesa que ya está "conforme" con lo que se hizo en la Reválida sur (al salvar la categoría y clasificar), que el equipo no está para ascender pero sí "para continuar creciendo" y cree que el "jugador local (yo me creo de acá) está mal visto".

Atravesó momentos duros en Cipolletti. Jugar gratis, comer comida que descartaban en un supermercado local, irse al descenso, no estar en el funeral del hijo de su mejor amigo porque estaba de viaje en Paraná, errar dos penales en esa final ante Patronato. También cosas agradables, y entre ellas, el empate del domingo ante la CAI. "Lo mejor que me ocurrió en este último tiempo fue el nacimiento de mi hija (Sol, la tercera del clan). Después viene salvarnos del descenso, algo que disfruté incluso más que el ascenso con Brown de Madryn (a la B Nacional). Me quité una gran presión de encima, la pasé muy mal esos días".

-Hubo muchas críticas después de la caída con Juventud.

-Sí, se llegó a decir que no tuvimos actitud, que nos dejamos ganar, que vendimos el partido. Una locura. Yo fui a jugar casi sin dormir porque había nacido mi hija el sábado. Cómo no voy a querer ganar para salvarnos y olvidarnos de todo en ese momento. Eso de la actitud me da bronca, la gente y el periodismo no entienden que a veces podés tener un mal día. Ahora que nos salvamos no escuché decir que Rogger (Morales) y nosotros hicimos un buen trabajo. Sería bueno que pidan disculpas.

-¿Fue muy duro el momento, la sensación de luchar por el descenso?

-En lo personal lo sufrí mucho, porque ya viví un descenso acá (del Argentino A al B). Vine a darle una mano al club para que no descienda, y por eso después del partido me puse a llorar porque me había sacado esa presión de encima. Es todo negativo cuando estás en ese lugar. Fue una alegría enorme el empate, más importante que el ascenso con Brown. Estoy hecho, aunque lógicamente el domingo (ante Libertad de Sunchales) voy a querer ganar.

-¿Están para ascender?

-No, no, el equipo está para seguir creciendo, tiene que aprender mucho. Al 50% le falta partidos importantes. El de la CAI fue uno, y los chicos lo sacaron adelante.

-Fue una revancha.

-Es que las críticas se aceptan mientras sean de buena leche. Pero acá se pagan 30 pesos para venir a putear, venir a denigrar al ser humano. Acá al jugador de fútbol se lo subestima mucho, está mal visto. No hay respeto por el jugador de fútbol local.

-¿Por qué decís que subestiman al jugador local?

-Imagino que la mayoría debe estar cansado de Cristian Martínez y de muchos de mis compañeros. Estoy hace doce años en el club y muchos criticaron mi vuelta, me siguen pegando por el partido final ante Patronato (erró un penal que hubiese coronado al equipo y después falló otro en la definición). Pero no se respeta al jugador local en general, es así. Y todo se lleva al nivel de la agresión. A Rogger lo subestiman como DT, cuando fue un jugador que salió de acá, jugó finales importantes y hasta estuvo en el fútbol europeo. Ahora mantuvo a Cipo en la categoría con chicos que tenían muy poco partidos.

-¿Y el jugador de acá se pone un techo bajo?

-Los juveniles piensan que están lejos del fútbol grande, y no es así. Hay jugadores con condiciones, pero tienen que creérsela más. Existen en el plantel chicos con un enorme potencial pero sin autoestima, y otros que necesitan cambiar la mentalidad.

-Hay gente que te ve como un crack y otros que piensan que no sos jugador de finales. ¿Cómo vivís esa ambivalencia?

-Lo escuché un montón de veces, pero nunca fue un peso para mí, creo en mis condiciones y doy todo lo que tengo. Los que me critican es porque no les gusto como juego, pero yo hice 40 goles, no creo que haya muchos defensores en la historia del club con ese número. No me molesta igual. Quizá la gente está cansada de ver al mismo jugador, pero antes también criticaban cuando traían muchos jugadores de afuera.

-Así y todo, no dudaste en volver de Río Gallegos.

-No me importaba lo económico, quería ayudar al club como el club me ayudó cuando llegué de San Nicolás con lo puesto. Yo la pasé muy bien en Madryn y en Río Gallegos me trataban como a un jugador europeo, pero con mi familia no nos adaptamos y decidimos regresar. Sabía que había muchos problemas, pero si no jugaba en Cipolletti, me retiraba.

-¿Y si en junio no te renuevan?

-Me retiro, no lo pienso. Ya estoy cerca del adiós igual. Sólo espero que los dirigentes que estén mantengan el cuerpo técnico y buena parte del plantel. Cipolletti es una cajita de sorpresas, y no me llamaría la atención que no me renueven. Hay quienes no ven con buenos ojos mi sinceridad. A mí no me da temor que me 'limpien', saldré a buscar trabajo, así me educaron mis padres. En mi familia siempre hubo muchas necesidades, se trabajó mucho y se ayudó. Por eso, tengo dos sueños: ascender con Cipo y poner un comedor comunitario.

Sebastián Busader
sbusader@rionegro.com.ar